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miércoles, 17 de febrero de 2016

¿Cuatro generaciones en un mismo lugar de trabajo? Tips para una mejor comunicación

Desde veteranos (nacidos antes de 1946), Baby Boomers (1946-1964), Generación X (1965-1979), hasta Generación Y o Millennials (1980-2000) deben encontrar la manera de establecer buenas relaciones. En ese sentido, Forbes brinda 8 directrices para una comunicación saludable entre diferentes generaciones:
  • Fomentar la formalidad necesaria
Hace años, los lugares de trabajo eran bastante formales. Ahora son más informales y coloquiales. Es así que la vieja escuela y la nueva escuela pueden protagonizar choques culturales.

Las personas adultas sienten -a menudo- que las generaciones más jóvenes cruzan la línea, al escribir correos electrónicos a los clientes y compañeros de trabajo como si estuvieran enviando mensajes de texto, dado a que no revisan la gramática, entre otros detalles. Los empleados deben reflejar cierta formalidad en la manera de comunicarse. No obstante, los administradores deben establecer reglas del juego claras.
  • Utilice múltiples vías de comunicación
Mientras que los veteranos y los Baby Boomers prefieren hablar cara a cara o por teléfono, los Millennials suelen usar correos electrónicos, mensajes instantáneos y mensajes de texto. La clave es sentirse -en lo posible- cómodo con cada medio. La comprensión de cómo la otra persona prefiere comunicarse es básica.
  • Individualice el enfoque
La mejor manera de comunicarse con distintas generaciones es individualizar el enfoque y averiguar lo que mejor funciona para cada persona. En lugar de asumir que su manera de comunicarse es la mejor, tenga una idea de cómo las diferentes personas prefieren comunicarse.
  • Entienda las diferencias de valores
Los valores fundamentales pueden variar ampliamente entre las generaciones. Los veteranos y los Boomers sienten la necesidad de hacer lo que sea necesario en el trabajo. Por el contrario, la Generación X y Millennials son más propensos a buscar una alineación entre su trabajo, sus valores personales y estilo de vida.

Así, las generaciones mayores suelen percibir que las generaciones más jóvenes son desleales. Los jóvenes sienten la necesidad de tener en cuenta sus propios intereses y están menos dispuestos a entregar sus vidas a una empresa. 
Basta con comprender diferentes conjuntos de valores para propiciar una mejor relación el uno con el otro.
  • Sea consciente de los factores de motivación
Mientras que las generaciones mayores tienden a estar motivadas por el trabajo en sí, los jóvenes a menudo buscan una mayor orientación, retroalimentación y reconocimiento. Eso puede causar un malentendido fundamental. La solución está en ambos extremos. Los líderes tienen que darse cuenta de lo importante que es el reconocimiento, pero las generaciones más jóvenes deben ser conscientes de que no lloverán las alabanzas.
  • Pregunte, no asuma
Los estereotipos de cada grupo pueden generar más de un problema. Es común asumir que la otra persona posee malas intenciones, en circunstancias complicadas. Cada parte piensa que es problema de la otra persona. No obstante, la responsabilidad es realmente mutua.
  • Esté dispuesto a aprender
Las generaciones mayores pueden enseñarles a los más jóvenes a conectarse mejor con su trabajo, a que estén -en mayor medida- dispuestos a aprender. Por su parte, los Millennials pueden aprovechar su conocimiento sobre las nuevas herramientas tecnológicas.
  • Reconozca las diferencias
La tendencia natural, cuando se reúnen personas de diferentes generaciones, es no hablar de las diferencias. Sin embargo, evitar el problema sólo fortalece la barrera generacional. Los trabajadores deben enfrentar el problema y ser abiertos ante las alternativas de solución.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

10 indicios de que tienes alma de emprendedor

  1. Pasión.- El motor que te impulsa a luchar cada día será la pasión y motivación puesta en tu negocio. No basta con estar ilusionado solo las primeras semanas, se trata de mantener esa ilusión durante todas las etapas de tu empresa.
  2. Ser independiente.- Tiendes a solucionar los problemas por ti mismo, esto no quiere decir que no seas capaz de pedir ayuda a los demás, pero te sientes bien contigo mismo y eres autosuficiente. Por tanto, tienes posibilidades para ser independiente iniciando un nuevo negocio.
  3. Autoestima.- Si tú no confías en ti mismo, ¿quién lo hará? Esta es la base para cumplir con tus objetivos y metas. Por supuesto que el emprendedor puede cometer errores, somos personas no máquinas, pero el miedo a cometer errores no debe frenarnos a tomar decisiones.
  4. Buscar emociones.- No te conformas con ir a por lo seguro, quieres ir un paso más allá, te gusta el riesgo y aventurarte en lo desconocido. Además, te satisface haber logrado esa idea loca y emocionante que tantas dudas tuvo al principio, eso te hace aún más fuerte.
  5. Buenas habilidades para relacionarse.- Eres abierto y tienes el don de llegar a la gente. Esto lo podrás poner en práctica con tu nuevo negocio haciendo networking, donde podrás intercambiar ideas de negocios y visualizar oportunidades laborales.
  6. Gestión del negocio.- Es necesario que cuando te embarques en esta aventura del emprendimiento tengas conocimientos sobre cómo llevar un negocio, si no los tienes fórmate, aprende leyendo a profesionales del tema o contacta con algún mentor.
  7. Capacidad de organización.- Gestionas bien el tiempo y llevas un orden en tu trabajo, cumples las fechas de entrega y eres capaz de hacer varias cosas al mismo tiempo. Al principio, sacrificarás tu tiempo, dedicando pocas horas a tu vida social y prestando más atención a tu negocio. ¿Podrás sacrificarte hasta este punto?
  8. Ser proactivo.- Esta aptitud del emprendedor conlleva la toma de iniciativa en ideas para conseguir mejoras en el proceso de creación. Llevas el mando, asumiendo la responsabilidad de que sucedan las cosas y es tu decisión decidir cómo vas a hacerlo.
  9. Capacidad de liderazgo.- Un buen líder antepone primero a su equipo, quiere que sus empleados sean felices, consigue que haya una colaboración real entre el emprendedor y su equipo, se centra en las personas, no en los números.
  10. Aprender nuevos conocimientos y habilidades.- Muchos están constantemente aprendiendo cosas nuevas, ya no por obligación, sino porque ven la necesidad de innovar y no caer en la rutina de hacer siempre lo mismo.

Fuente del artículo: http://nuevosemprendedores.net